El camino de la necedad

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Libro abierto, las hojas se notan desgastadas y amarillentas, dando cuenta de ser un libro viejo, en medio del libro hay una pluma fuente

Los viajes de trabajo no son de ninguna manera lo que muestran algunas fotos recortadas y filtradas que subimos a redes sociales. Viajé a un puñado de países de América a compartir mi obra literaria. En este caso, tuve la oportunidad de ir a vender mis libros a la ciudad de México con el apoyo del Ministerio de comercio exterior, relaciones internacionales y culto de Argentina. En realidad, este viaje de trabajo, fue para presentar mi obra literaria más que para el comercio de mis libros. Cuando me preguntaban qué vas a hacer a México, la respuesta más fácil para mi era decir que  voy a vender mis libros. Y así quedó el viaje.

Un viaje es ante todo salir de la comodidad de lo conocido. Me auto-percibo como escritor independiente, lo cual implica en términos económicos una constante inestabilidad por lo cual para mi es mejor todo lo bueno conocido que malo por conocer. La mayor parte del tiempo durante un viaje de trabajo a otro país puede atravesarse inseguridad, desorientación y ansiedad por estar en una cultura diferente con códigos sociales completamente desconocidos.

Busqué en Google cuáles son los códigos sociales que tengo que conocer para vender libros en la ciudad de MéxicoLa respuesta más ajustada a mi consulta fue un manual para vender libros en internet desde México. No me sirvió Google para esto.

Al llegar, lo primero que tenía que hacer era comprar pesos mexicanos con pesos argentinos. Pero no fue tan fácil porque estuve demorado unas cinco horas debido al intercambio de divisas. Mi madre ya me había advertido que lleve dólares estadounidenses porque nadie quiere los pesos argentinos. Pero como actualmente se puso de moda la promesa de dolarizar la economía Argentina, me mantuve firme en mi posición por motivos culturales y políticos. Mi obstinación, me suele conducir a la necedad. Creo ser una persona inteligente, pero por algún extraño motivo transito el camino de la necedad. Tal vez me guste la aventura, las emociones extremas o el fracaso. Yo había averiguado específicamente que era posible comprar pesos mexicanos en el aeropuerto en el horario de mi llegada, pero no había averiguado si aceptaban pesos argentinos. Lamentablemente en ninguno de los comercios para el intercambio de divisas trabajaban con la moneda argentina. No había llevado dólares estadounidenses, lo cuál hubiera sido seguramente mucho más fácil para comprar pesos mexicanos y no hubiera quedado demorado en un aeropuerto de otro país con las fantasías de que me iba a tener que quedar allí hasta mi regreso. Finalmente, luego de llamadas telefónicas a familiares en Argentina, unas cinco horas que dediqué a resolver mi problema, logré habilitar una extensión de una tarjeta de crédito y resolví el inconveniente.

Ya había viajado a México por motivos sociales por lo cual conocía su vasta red de transporte público. El departamento que alquilé quedaba cerca de la estación Tasqueña, en el barrio de Coyoacán. En el transporte público ya me puse de mejor humor porque en la combinación de un transporte con otro tomé contacto con los mercados populares de la ciudad que abundan por todos lados y me resultan encantadores, como las fondas o los puestos en la calle donde se puede comer y saborear excelentes platos típicos.

En la tarde llegué a tiempo para las actividades en la librería, que contaban con el apoyo, difusión y moderación de las revistas “Mad in Mexico” y “Campos de plumas”. El conversatorio “Neurodiversidad y literatura” Desarrolló las relaciones entre el paradigma de la neurodiversidad, la neurodivergencia y la literatura en tanto lectura y escritura. Durante la charla uno de los dos gatos de la librería capturó la atención porque trajo desde la calle al espacio desde donde se moderaba la charla, un pajarito que había cazado, acaso como una ofrenda. Parecería que es cierta esa relación cómplice de intimidad que existe entre los felinos y quienes escriben.

Finalizado el conversatorio se dejó una pausa para que la audiencia pudiera pasear por la librería así como ver los ejemplares de mis libros que estaban en exposición para su venta. Luego de unos diez minutos los moderadores de la jornada volvieron a convocar a la audiencia para dar comienzo al recital de poesía a micrófono abierto. Valga la aclaración que micrófono abierto significa, “abierto a la lectura” es decir que, quien lo desee puede pasar a donde está el micrófono y compartir la lectura de poesía. Ya tenía elegido el repertorio que iba a leer compuesto por poemas de mi autoría y de Alfonsina Storni, Jacobo Fijman, Marisa Wagner y Cristina Martin. Al momento de abrir el micrófono a las lecturas de la audiencia, el clima del evento era tan agradable que hasta una niña de 3 años se animó a pedir el micrófono y cantar las estrofas de una canción que recordaba.

Alan Robinson con unas hojas en mano, recitando poemas en Antonia. Oficina del Libro. De fondo se encuentran un librero. Fotografía tomada de la página de Campos de Plumas.

Todos los poemas que leí están reunidos en el poemario Puente roto, un libro que tengo editado, pero aún no lo publiqué debido a que para mí la poesía es el género literario más difícil de todos. Requiere capacidad de síntesis, al mismo tiempo que determinada armonía en el tono, ritmo, extensión y volumen de cada poema. Leí poemas relacionados con mis experiencias escuchando voces, mirando visiones y las reacciones del sistema sanitario ante lo que denominaron como brotes psicóticos.

El Martes 10 de Octubre, coincidiendo con el día internacional de la salud mental,  presenté mi libro de no-ficción “El cuerdismo”, en la Maestría en Psicología Social de Grupos e Instituciones, en la Unidad Xochimilco de la Universidad Abierta Metropolitana. Este libro reúne distintos géneros de la literatura como ensayo, memoria, diario, crónica, poesía, manual, manifiesto y decálogo. El libro se vale de estos diversos estilos literarios de no-ficción para presentar a la razón, la cordura y la coherencia como un sistema de opresión que privilegia a las personas cuerdas. De allí se deriva cuerdismo. Luego de la presentación la audiencia participó con comentarios, debates y preguntas.

Tuve suficiente tiempo como para conocer un Domingo la exuberante plaza del hermoso barrio de Coyacán, las librerías de viejo de la calle Donceles, el Museo Nacional de Cultura Popular así como regresar al mercado de Sonora a comprar remedio para la alergia. No estaba seguro de comprar las plantas que me vendió la señora porque la última vez que había comprado remedios en el mercado de Sonora, no me habían permitido pasarlo en la aduana Argentina. En esta oportunidad me permitieron pasarlo, pero cuando puse las plantas a secarse al sol dentro de una bolsa se echaron a perder con excremento de gato. Una vez mas el camino de la necedad.

Alan Robinson, sentado frente a una mesa cubierta con un mantel azul, dictando conferencia en UAM-Xochimilco.

La última actividad consistió en la conferencia que escribí especialmente para ese contexto y titulé “Literatura y escucha de voces”. En esta conferencia pude desarrollar mis fundamentos acerca del origen de lo que hoy se denominan como trastornos mentales. Éstos llegaron a América en el proceso de conquista, genocidio y colonización cultural por parte de España, Portugal y Reino Unido. La conferencia contó con preguntas luego de su lectura, donde expuse que las voces y las visiones pueden ser parte de un proceso de escritura. Puse especial énfasis en diferenciar a las voces y las visiones, de la imaginación y la fantasía porque en mis lecturas descubrí que son dos procesos orgánicos distintos que suceden en quienes tenemos el oficio, la vocación y la necesidad de escribir.

Finalmente agradezco que la revista “Mad in México” quedó encargada de la venta de ejemplares de mis libros “Actuar como loco”, “Jorgino”, “El cuerdismo” y “Teatro del viento” que llevé con tal propósito. Por su parte la actriz y directora teatral Cariño Selene, quedó a cargo del montaje de “Juancito en una esquina”, una de mis obras teatrales que se presentará en el estado de Veracruz, Mexico. Vaya de esta forma, a la distancia, mi cariño para Cariño Selene.

Para informes sobre la venta de libros de Alan Robinson en México puede escribir al correo: [email protected]

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