INSURRECCIÓN LUNÁTICA

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MANIFIESTO ORGULLO LOCO MÉXICO 2021

I. El retorno de la Maestra

Demasiados murmullos al unísono se perciben a la cercanía, aunque esta vez no son nuestros adentros desde donde surgen. Advertimos a través de la ventana que algo sucede. Se congregan en torno a la plaza y especulan las causas, dicen que la luna se ha desprendido del cielo, que sí misma ha cortado los hilos que la pendían; que ha logrado descoser la maraña que la humanidad le confeccionó para aprisionarla entre las estrellas. Enemiga de la cordura se ha dicho, responsable de la estirpe trotamundos. Dicen que sangra y se ha formado un charco especular debajo de ella, mientras cita a señas un conjuro numinoso para convocar a su linaje feérico sobre la Tierra.

Sonríe y en un movimiento extraño advierte en su posesión una llave centelleante y una flor de diente de león. De punta afilada y dorada, desgarra al aire y asoma una intermitencia luminosa. Una multitud de luciérnagas emergen incandescentes, casi como una citación constelar.

– Triste cuerdismo, alegremente tus cálculos no son siempre certeros. Retrae a tu ejército maldito de bata blanca en este día y para siempre. Hoy es nuestro no cumpleaños, pero no apagaremos ninguna vela, en cambio encenderemos tu reino. De tus muros construiremos nuestra hoguera.

Acerca a sus labios la flor y, al tiempo en que traza su sonrisa, se cierra, palidece y brotan sus semillas. Emprende una larga inhalación y sopla…

II. Insurrección y fuga

¡Es verano; es verano cuando tus puertas caen, infame Castañeda!

Y si nos escuchan cantar y gritar, y si nos sienten cosquillear sobre su piel, y si nos observan comunicándoles señas y sonriendo, y si nos sienten en la

punta de la lengua con sabor a bayas de enebro, o quizá de tejo… Somos las locas insurrectas.

¡Fuga!, ¡las locas se han fugado! –Gritan los cuerdos temerosos de nuestra liberación.

Vamos alegres a vuelo de esporas, bien sujetadas de los aquenios. Acompañadas de los pueblos de elfos, dragones, ninfas, faunos y hadas, seres arbóreos, brujas y existencias animalizadas. Portamos una llamarada sobre el pecho y la potencia lunar en cada movimiento. Contemplamos hoy la caída del cuerdismo y el manicomio, no es una opción, nuestras vidas, volver a ceder.

Toda existencia subordinada y dominada es bienvenida también a la plaza. Nos convoca nuestra locura niña a ser libres otra vez, como lo hemos sido en otros tiempos en Elphane.

Provocamos la memoria de nuestras compañeras asesinadas y dejadas a muerte en este mundo necro y tanatopolítico, les invocamos en un recuerdo y solicitamos su magia para abrir grilletes, cerraduras, pastilleros y corazones.

Escapen…

III. De alegrías y otros mundos

La humanidad cuerda proclama libertad de movimiento y de tránsito. Qué bonito su performance tan correcto y tan falso. Nosotras no ignoramos la criminalización y la condena de nuestro andar, nuestro ir y venir, entre los meandros de otras múltiples realidades.

Pero ¡¿cómo no trotar mundos si esta tierra santa no es fértil de nuestras flores ni sentipensamientos?! Mucho menos de nuestras vidas.

Se posicionan como la norma, pero necesitan de nosotras para reforzar sus ficciones propias. Porque sin la locura no hay cordura. Van y vienen por la vida simulando que todas experimentan la misma realidad, que existe más o menos un consenso sobre sus sentipensares, y que de sus existencias pulcras no surgen las tristezas de este mundo.

Vienen y van negando, ignorando, aceptándose como autómatas del cuerdísimo que atan y silencian su propia locura por un poco de la vid social. Van y vienen buscando su reflejo en espejos de carne cuando son vampiros que no pueden reflejarse, ni reconocerse, ni asumirse como otras y otros. Deambulan como verdaderos vagabundos de la existencia bajo la ignota apariencia de la paradoja, lejos del cobijo de la luna y cerca de la obediencia donde succionan vida de lo diferente para tener más de lo mismo, y en la mismidad, elaboran la mentira de lo perpetuo, cuando todas sabemos que la muerte es su gestión por excelencia y que uno de los más grandes verdugos lleva por apellido “psiquiatría”.

Proclamamos nuestra diferencia y el rechazo al aplanamiento de las corposubjetividades; nuestro deseo a ser y situarnos en el mundo desde nuestras singularidades sin ser encerradas ni torturadas; nuestras voces y nuestras señas como armas para defender nuestro sentir y pensar en este mundo en disputa; nuestros afectos alegres y nuestra potencia en la amistad; nuestra autonomía y la toma de decisiones sobre nuestros cuerpos; nuestra libertad de delirio, de soliloquio, de llanto, de manía, de risa desbordada, de instaurar refugios sobre la piel, de trotar más allá de las colinas; nuestra libertad a ser y estar en el mundo y dejar de ser perseguidas; nuestro deseo de no ser identificadas, fijadas y de no ser habitante de un solo tiempo ni un solo lugar; nuestra libertad a salir a las plazas, jugar a hacerle al avión, a ser ardilla, árbol, flor, lo que sea y quien sea, a volar y si es con pegasos mejor; nuestra libertad al desorden y a la entropía, a situar la locura contra el poder y derribar todos los muros…

Que ardan, que no dejen de arder. Que continuemos sujetadas a los aquenios viajando por el aire y haya flores de dientes de león para que escapemos todas. Sean siempre las posibilidades de bajar la luna, de conjurar llaves, de encender velas aun cuando no sea nuestro cumpleaños.

Recuerden, es verano; es verano hoy que las locas salimos a las plazas para no volver al encierro nunca más. Para no atar nunca más a nuestras maestra convocante y experimentar plenamente nuestros plenilunios. Lunáticas nos reconocemos.

IV. Voces desde la locura

Acompañamos con nuestra voz las experiencias de otras y otros que también son con nosotras, con la otredad que la psiquiatría encierra en pastilleros, y sostiene al margen. Y salen las voces, emergen:

“Que el psiquiátrico y la cárcel sea la misma estructura nunca será una inocente coincidencia.” “Que no te vean y no te escuchen mientras hablas es defensa.”

“A mí no me curo el psiquiátrico, a mí no me curo los psicólogos (soy psicóloga) ni los psiquiatras. A mí me salvó cada alma sensible y libre que me tocó conocer en esos 18 días.”

“Para la gente escucharme contar con libertad sobre las marcas de mis brazos, o esa estadía en el instituto de salud mental no como profesional de salud sino como loca, causa molestia.”

“Una doctora me dijo el día que ingresé: no sirves como psicóloga, así no sirves. Y en efecto, “así” no quiero servir. Me encanta saber que no embono, me encanta saberme diversa.”

“Yo no escogí mi discapacidad, pero sí elegí vivir con ella lo mejor que pueda”

“La libertad de expresión y la desinstitucionalización son el mejor regalo para las personas con discapacidad psicosocial.”

“Antes de ser psiquiatrizado, fui sancionado, castigado, exorcizado, “limpiado”, hasta ser expulsado y fue en mi destierro donde, libre de bullicio, tuve la paz para conversar conmigo.”

“La locura es la libertad de ser tú y desafiar al sistema y a la sociedad por intentar meterte en un molde de lo que debe ser normal o adecuado.”

“Aún creo en la utopía. ¿Por qué no soñar con mundos mejores, dibujar constelaciones y contar relámpagos en el cielo nocturno…? ¿Por qué no hablar con la luna?”

¡LOCAS Y LOCOS A LAS PLAZAS!

ATENTAMENTE:

Vianey Gomar

Elizabetha Consuegra Ríos

Arcelia Ríos Gómez

Jorge Orozco

Amelia Rivas

Cristina

Mariana Jimena

SINCOLECTIVO

Con un agradecimiento especial a Ilse Gutierrez, por su invaluable apoyo.

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